1 de noviembre de 2007

El jardín, en mí...

El asombro... ese milagro que de repente nos resucita..., acabo de asombrarme con un puñado de jazmines, chiquitos y blancos que se han abierto en la enredadera de casa, y han perfumado de tal manera el jardín que me hicieron pensar en un derroche de magia.
Me senté a mirarlos, y me dejé envolver en su fragancia... bañaron mi piel, me vistieron de primavera y el dulzor se instaló en mis pupilas...le puse un nombre a cada flor, y corté una para adornar mi cabello...

En la cena, él me dijo que tenía un perfume distinto, que mi piel tenía fragancia floral, -yo, sonreí- y miré la ventana, mientras le hacía un guiñito cómplice a mi enredadera de jazmín...

2 comentarios:

Poéticamente Insurrecto dijo...

No sé si serán los mismos, porque tengo entendido que hay varios, pero en mi casa de chico habían unos jazmines pequeños, con un perfume increible que siempre me causaban, también, esa sensación de magia.

Cori dijo...

-Poéticamente Insurrecto

Alguna vez escuché que los jazmines tienen la magia de devolvernos a un tiempo antiguo... no sé sí será una verdad, pero yo lo afirmo.

Son esas fragancias que nos llevan a un mundo perdido, naturalmente mágico.

Qué lindo tenerlo de visita!, Pacha nos hizo fiel lectores de su obra y sepa que compartimos la lectura en familia.

Besos!