Y el día arrancó con una bandera que decía: "Verano, presente"... los 36 grados no tenían discusión, ni la sombra de la parra acobardada del calor intenso, servía de refugio.
Un día largo, de trámites y compras respectivas a la fecha navideña. Amanecí temprano y comencé la jornada, sabía que me iba a demandar todo el día, y así fue...
Llegué a casa cuando el sol parecía que nos iba a dar un respiro y se proponía esconderse por unas horas tras los campos... cuando abro la puerta de casa, me doy con la siguiente imagen... ella, un niño de unos 6 años, y ambos muy animados haciendo burbujas con un vaso de detergente, el pequeñito tenía una sonrisa como dibujada, unos ojazos hermosos, una blancura de recién bañado, y un peinado lamido con un rulo rebelde... no entendí la situación y sin embargo en el fondo me ganaba la ternura de verlos.
Pedí explicación a la mayor responsable, y lo que escuché lo transcribo tal cual:
Ahh, te presento a Marcos, tiene 6 años y es de Villa María, (no te acordás de él???, vivía en el hogar cuando trabaja Doña Luisa, la hija de Don Bocha???) estaba en la plaza y cuando salí del cajero me quedé a charlar con él, nos tomamos un helado y lo traje a casa para jugar un ratito, después lo devuelvo a la plaza, quedate tranqui, está tooooodo bien!
No es el nene más liiiindo del mundo???, bueeé... convengamos que antes del baño no lo era, pero ahora, está limpito y está más liiiiindo que nunca!!, le saqué unos piojos y le lavé los dientes... (entre tanto, las sonrisas de ambos seguían como si nada, al tiempo que me llenaban el patio de burbujas de detergente).
Entré en crisis, de no haber contenido mis fuerzas, la acogotaba!!!, un niño, menor de edad, de la calle-en sentido figurado- jugando en casa sin consentimiento alguno de su gente/familia/entorno. Me superó la situación, urgente llamé a Don Palacio, el vecino policía, que tras escuchar el delirio solidario de mi hija, tomó nota y nos llevó hasta Villa María, para dejar a la criatura en la plaza (de donde nunca debió de haberse movido).
No hubo contraindicaciones, por suerte, y todo terminó bien... de regreso, me puse a pensar, y más allá del acto, que asumo fue un disparate, no pude contener mi emoción, un orgullo que me infló el pecho, una enseñanza que jamás olvidaré... la nobleza y la bondad que guarda mi hija en su corazón... Son esas cosas, que aunque descabelladas, me hacen tan feliz y me visten la cara de sonrisas, soy una mamá orgullosa, y ella, es mi hija.
22 de diciembre de 2007
5 de diciembre de 2007
Nubes... Colores...

Lúdicas, algodonosas...tan ajenas y tan propias, muchas veces podría imaginar, que no quieren que las vean. Que se esconden, ocultando sus verdades, o tapando las nuestras...
Siempre forman figuras, y si agudizo la vista, hasta leo palabras... algo querrán decir, no logro descifrar. A veces parecen maquillarse tiñendo el cielo de colores fuertes, violetas, anaranjados, rosados y seguro alguno que ya ni recuerdo que tienen la gama de mis cerros. Otras veces actúan como niños caprichosos que no saben hacer otra cosa más que llorar... y hoy me siento tan igual a ellas...
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