Hoy desperté con ganas de mar... y pensaba... qué insólito!, tan lejos estoy del perfume marino!... y lo imaginé, el mar es el mar cuando algo adentro de nosotros lo llama con vehemencia, sino es solamente un montón de agua con mareas, pero no el mar...
Me senté cerca del limonero, y con ese aroma de azahar, mis ojos cerrados dibujaron las olas más cálidas que pueda imaginar... me zambullí en él, llevando hipocampos en las manos, y dejando a mis pies enterrarse en la humedad de la arena.
20 de septiembre de 2007
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3 comentarios:
Cory, basta con cerrar los ojos y desear con el corazón para vivir lo que queremos...
Limoneros, que lindos recuerdos me traen! Y el mar, es mar porque uno asi lo quiere, desde adentro.
Es muy fácil quererla a usted eh... Cada vez que puedo me doy una vueltita para deleitarme con las palabras que regala. Gracias.
Cómo va todo con ella?
Hoy es día para compartir mates, está frío... quizás le agreguemos tortas fritas :D
Un cálido abrazo.-
Hola cory esta mañana te lei, en ese momento surgio el recuerdo de mi abuela sentada bajo su limonero, ella decia que ese lugar le recordaba momentos de su infancia y cuando decis "mis ojos cerrados dibujaron las olas más cálidas que pueda imaginar..." me pregunte que dibujaria ella?
Besos
- Todas las cosas que vienen me recuerdan a tí:
Todos los limoneros tienen aroma de abuela, me pasa de imaginar a la mía cuando siento ese perfume... y si en vez de hacerte esa pregunta, cerrás los ojos e imaginás la respuesta?
Un beso enorme.
- Gise:
Qué cálida es tu visita, tan agradecida estoy.
Te cuento que sus cosas marchan bien, acomodándose al cambio, aun media desorganizada, pero muy contenta y entusiasmada (y su voz por teléfono, le delata la alegría)
Un beso enormísimo.
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