Todos se apuran, todos continuamente miran ansiosos el reloj, que se ha convertido en un pequeño y portable tirano electrónico. Por eso todo es fugaz, instantáneo; nada es permanente o estable. "No hay nada más viejo que el diario de ayer..."
Pero la velocidad es también un signo de los tiempos y pese a la abofeteante realidad de que todo envejece mucho más rápido, nadie quiere perder la supuesta batalla contra el tiempo.
Cremas y fantasmas publicitarios, ¡como si la súbita y artificial desaparación de las arrugas exteriores pudiese reemplazar la necesidad de crecimiento y madurez interiores, que nos permite asumir serenamente el inevitable curso de la temporalidad sobre nuestra realidad personal!
Así estoy, acariciando mi reloj con una sensación de realización más que de arena perdida o gastada, y me siento joven y bien, bien y joven. Aprendí que la juventud no es cuestión de estados de ánimo, sino de estados del alma.... y mi alma hoy, dibuja un arco iris.
26 de septiembre de 2007
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5 comentarios:
Bellísimo, me encanta como escribis de una manera simple y profunda...
El paso del tiempo es inevitable, esta bien que así lo sea. Sentirse joven o viejo es cuestión del alma. Para quien le moleste tener arrugas, ahora existe la cirugía estética, pero el interior, ese corazón, el alma... se mantendran en el mismo estado.
Miro el reloj y sonrío, pues la vida me ha enseñado que lo importante es vivir intensamente, no el tiempo que se vive. Miro hacia atrás el camino y sonrío, con lo bueno y con lo malo... Dios quiera que piense siempre así, y con mi último suspiro, respire los colores de la vida.
Bellísimo como siempre. Un gran abrazo.-
Excusa para no regalarme el reloj que le pedí para mi cumple?
bueh... ta' bien
Besotes Cory, y anímese a los comentarios, que ansiamos su visita!
- Gise,
no sabés lo linda que sos cuando sonreís!!!, jamás, jamás pierdas la magia de la risa, es la manera de pintarle a tus días un arco iris constante.
Muchos besos para vos!
- Anta,
nada de excusas, simple negación al uso de reloj.
Besitos, y paciencia que ahora mismo me dispongo a visitar blogs.
No creo que en persona como vos se note el paso del tiempo, tu alma es demasiado joven como para delatarte.
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