Dichoso el árbol que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque ésa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
Ser y no saber nada y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror...
Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por
lo que no conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,
y no saber adónde vamos, ni de dónde venimos...
-Rubén Darío-
... y hoy respiro un aire que al penetrarme me raspa el alma y me deja con esta sensación vulnerable de andar necesitando un abrazo, y pienso... no están siendo buenos momentos, y cuando se trata de la salud de la persona que más amo sobre este mundo, la impotencia me estruja el corazón, y qué bien lo dijo este poeta... "dichoso el árbol que es apenas sensitivo... "

2 comentarios:
He publicado esto hace un tiempo en mi casita... Pues tiene algo especial cada palabra.
Un abrazo Cory, que todo mejore.
Otro abrazote para vos, Gise.
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